Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

32. Los argonautas Zetes y Caíais (Los Boreadas)

En la mitología griega, los Boréadas eran los mellizos alados Calais y Zetes, hijos del dios-viento Bóreas y de Oritía, hija del rey Erecteo de Atenas.

Fueron argonautas y jugaron un papel particularmente vital en el rescate de Fineo de las garras de las Harpías, pues lograron alejar a los monstruos sin matarlos, como les había pedido la diosa del arcoiris, Iris, quien prometió que Fineo no volvería a ser molestado por ellas. En agradecimiento, Fineas contó a los argonautas cómo pasar las Simplegadas.

El Mito de Fineo. Las Harpías y los Boréadas

Este vaso ático de figuras rojas, datado hacia 480 a.c., del Museo Paul Getty, de Malibú, parece representar a las harpías, tres en esta ocasión y de aspecto nada monstruoso, acosando a Fineo.

En la jarra de Randazzo se representa el momento en el que los Boréadas, unidos cerca del rey Fineo junto a los Argonautas, combatieron contra las Harpías para liberar al soberano de Tracia de la pesada condena impuesta por las divinidades. Las Harpías, generalmente representadas con el cuerpo de pájaro y la cabeza de mujer, están aquí representadas como encantadoras doncellas de cuerpos jóvenes, entrevistos a través de sutiles y ligeros vestidos. Una se representa muriendo a pies del rey Fineo, en el lado izquierdo de la jarra, mientras que la otra, dramáticamente arrodillada en el centro de la escena, está preparada para morir en manos de dos Boréadas.

Las aventuras que tienen lugar durante el viaje se van multiplicando a medida que pasa el tiempo. Sin duda, los diversos poetas han ido incorporando al viaje argonáutico sucesos procedentes de otros ciclos o leyendas locales, que se ennoblecían al ser relacionadas con un hecho tan famoso.

Hesíodo (fragtos. 150, 151, 156, 157, 254 M-W) menciona a Fineo, el adivino ciego que en Apolonio (III, 176 ss.) indica el camino y las pruebas que esperan a los viajeros, y habla de su salvación gracias a los Boréadas, que expulsaron a las Harpías que envenenaban su comida, castigo que los dioses le habían enviado por un motivo que no está excesivamente claro53.

Pero, aunque Zetes y Caíais, Argonautas en todos los catálogos conocidos, intervienen en la acción, este episodio aparece más bien ligado al ciclo de Frixo.Así, Hesíodo (fragtos. 157 y 254 M-W) señala que Fineo se quedó ciego por haber enseñado a Frixo el camino de la Cólquide. En ningún momento hace mención de la condición de Argonautas de Zetes y Caíais.

Píndaro, por su parte (PU. IV, 208 ss.), no hace en absoluto mención de Fineo cuando narra el episodio de las Simplégades.

Si el adivino era el que mostraba el camino, hubiera sido imprescindible su aparición. Sin embargo, recientemente Mata Vojatzi54 ha publicado un fragmento de cerámica inédito que se refiere a este episodio. Se trata de un fragmento de una crátera de columnas corintia de c. 575 a. d. C., en el que aparecen Jasón, Fineo, Idaia, Cástor y Polideuces. Jasón aparece tapando los ojos de Fineo con las manos, lo que el autor interpreta como un acto de curación, lo que Jasón podría hacer al ser la iátrica una de las enseñanzas de su maestro Quirón. El propio Vojatzi señala que podría ser una tradición corintia. Debido a su estado fragmentario, no podemos saber si aparecen Zetes y Caíais, que están relacionados muy estrechamente con este episodio. Teniendo en cuenta que ésta es la primera interpretación que se ofrece del fragmento y la propia opinión del comentarista, que lo considera como perteneciente a una tradición local, y advirtiendo además que este episodio no influye en el desarrollo de los acontecimientos, lo que permite que Píndaro no lo considere, no será sometido aquí a un estudio detallado.

NOTA AMPLIATORIA: Bóreas (en griego Βορέας, ‘viento del norte’ o ‘devorador’) era, en la mitología griega, el dios del frío viento del Norte que traía el invierno. Bóreas era muy fuerte y tenía un violento carácter a la par. A menudo era representado como un anciano alado con barbas y cabellos desgreñados, llevando una caracola y vistiendo una túnica de nubes. Su equivalente romano es el dios Aquilón.

Pausanias escribió que Bóreas tenía serpientes en lugar de pies, aunque en el arte se le solía representar con pies humanos calzados con coturnos. Como los otros tres dioses-viento (Céfiro, Euro y Noto), era hijo de Astreo y de Eos.

BORÉADAS – (Mit.) En realidad el dios Bóreas tuvo con Oritía cinco hijos: Cleopatra, Quíone, Hemo y los gemelos Zetes y Calais, pero sólo a los dos últimos, los más conocidos, se les suele llamar los Boréadas. Son, como su padre, genios de los vientos, provistos de alas y de gran rapidez. Tomaron parte en la expedición de los argonautas, desempeñando un papel en la leyenda de Fineo. Éste sufría una maldición, perseguido continuamente por las Harpías, que le robaban y ensuciaban la comida. Cuando llegaron los argonautas les prometió consejos si le liberaban de las Harpías. Esta fue la labor que llevaron a cabo Zetes y Calais, labor que ejecutaron gracias a su velocidad. Según una tradición que se concilia mal con la anterior, fueron los Boréadas los que cegaron a Fineo, su cuñado, para vengar a su hermana Cleopatra. Más tarde ganaron las dos pruebas de carreras en los funerales de Pelias. Murieron en la isla de Tenos a manos de Heracles, que nunca perdonó a los dos hermanos tracios el hecho de que fuesen ellos quienes aconsejaron a los demás argonautas que lo abandonasen cuando estaba buscando a Hilas. Erigió Heracles dos estelas de piedra que se movían cada vez que soplaba el Bóreas, viento del norte.

BÓREAS – (Mit.) Bóreas, hijo de Astreo y de Eos, al igual que Céfiro, Euro y Noto, es el dios del viento del Norte. Pertenece a la familia de los Titanes y lo caracterizan la variabilidad y violencia de su carácter. De Oritía, hija de Erecteo, a la que raptó cuando jugaba a orillas del Iliso, tuvo a Calais, a Quíone, a Zetes y, en algunas tradiciones tardías, a Hemo. Se le atribuye también como hija a Cleopatra, esposa de Fineo. En fin, de sus uniones con una Harpía, con una Erinia o, bien, con las propias yeguas de Erictonio, nacen velocísimos caballos, capaces, incluso, de correr sobre un trigal sin doblar las espigas con sus cascos.

Ninguna respuesta to “32. Los argonautas Zetes y Caíais (Los Boreadas)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: