Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

20.- La singladura del ARGO

 

ARGO es el nombre del barco que transporto a Jasón y los argonautas en busca del Vellocino de Oro. La nave fue construida por Argos el maestro carpintero con la ayuda de Atenea. La madera con la que se construyó era del Pelión, pero la proa fue traída especialmente por la diosa de un roble sagrado en Dódona. Esta madera especial fue tallada cuidadosamente por la propia Atenea y después le dio el don de la palabra y la profecía.

Los compañeros no tardaron en afluir. Jasón retuvo a unos cincuenta. Las listas que dan los autores son diversas: no obstante, algunos se encuentran siempre: Orfeo, el músico, que había de marcar el compás a los remeros, Tifis, el piloto, instruido por Atenea, el adivino Idmón, los hijos de Bóeras, el Viento del Norte, Calais, Cetes, y luego Cástor y Pólux, y sus dos primos, Idas y Linceo. Heracles es nombrado a veces, pero el destino le prohibía ir a la Cólquida, y un episodio del viaje explicaba cómo se había detenido por el camino para buscar al joven Hilas, a quien amaba, y al que las ninfas de un manantial habían arrebatado cuando sacaba agua. El viaje comenzó bien. Los presagios eran favorables.

Jasón, acompañado de un grupo de unos cincuenta héroes griegos (Orfeo, Cástor, Pólux, Peleo, Hércules, Teseo, Laertes, Atalanta ?única mujer de la expedición, famosa corredora y arquera?, Meleagro…) organizó la expedición. Le encargó a Argos, la construcción del navío que recibió el nombre de Argo en homenaje a su constructor. Y del nombre de la nave tomaron a su vez el de Argonautas (marineros de Argo) los héroes que en ella embarcaron. Reunidos pues los Argonautas, se hicieron a la mar en dirección a la Cólquida.

El Argos partió de Yolco surcando mares y regiones inexploradas sorteando diversos peligros y adversidades llegó a Cólquide donde Jasón halló lo que tanto ansiaba para recuperar su trono perdido.

 
 
El viaje de ida:
1. Iolcus    2. Lemnos     3. Cyzicus    4. Cios     5. Bebryces                              
6. Salmydessus        7. Symplegades         8. Island of Ares   
9. Colchis 
 
TESALIA.- El Argo partió de Tesalia después de rendir homenaje a Poseidón, y antes de llegar a su destino, hicieron escala en la isla de Lemnos.
LEMNON.-  Esta isla estaba habitada exclusivamente por mujeres, pues Afrodita había hechizado a todos los hombres de la isla provocando que expeliesen un terrible hedor, de manera que todas las habitantes habían asesinado a sus maridos. Los argonautas se unieron con las mujeres una y otra vez, para darles hijos con quienes repoblar la isla. Tanto tiempo y tan a gusto estuvieron, que Heracles les tuvo que hacer recuperar la cordura recordando el motivo de su viaje.
No mucho después llegaron a la isla de Lemnos, donde sólo habitaban mujeres. La reina, Hipsípila, que se enamoró de Jasón, le contó que las mujeres de la isla habían sido castigadas por la diosa Afrodita, al no rendirle culto, impregnándolas de un olor tan desagradable que los hombres las habían rechazado, uniéndose con mujeres de las islas vecinas. En venganza, las lemnias mataron a los hombres de la isla. Los Argonautas permanecieron con ellas un tiempo y luego se marcharon.
 La primera escala fue Lemnos, donde no había más que mujeres, pues estas habían matado a todos los hombres, que les habían sido infieles a consecuencia de una maldición lanzada por Afrodita. Las Lemnianas fueron amables con los navegantes, y éstos les dieron hijos, fundadores de una raza nueva.

TRACIA.- Prosiguieron después hacia Tracia, donde encontraron al sabio rey Fineo. Éste, adivino ciego, hijo de Poseidón, hacía predicciones demasiado ajustadas a la realidad, así que los dioses le habían castigado con el tormento diario de las harpías: cada vez que quería comer, ellas -demonios alados- se precipitaban sobre él, arrebatándole los platos y manchando el resto. Dos de los argonautas, alados porque eran hijos de un dios del Viento, se precipitaron sobre las Harpías, haciéndolas prometer que no importunaría más a Fineo.

Al pasar por Samotracia, los Argonautas se hicieron iniciar en los misterios de los Cabiros, que se celebraban en la isla.

Al día siguiente, la tempestad arrojó al Argos a la costa de Tracia, en el país de Fineo. Este era un adivino ciego, hijo de Poseidón, y los dioses le habían afligido con una maldición singular. Cada vez que quería comer. Las Arpías, demonios alados, se precipitaban sobre él, arrebatando los platos y manchando el resto. Calais y Cetes, que eran alados, como hijos de un dios del Viento, se precipitaron en persecución de las Arpías, las alcanzaron y les hicieron prometer, por el Estigio, no importunar más a Fineo. Este, agradecido, les reveló el porvenir a los Argonautas; les aconsejó desconfiar de las Rocas Cianeas (las Rocas Azules), llamadas también Simplegadas (las Rocas que se chocan).

SIMPLEGADAS.- El viejo sabio, agradecido, les explica cómo llegar a Ponto Euxino: en la entrada, había dos islas -las Rocas Azules, las Simplegadas o Islas Chocadoras- que flotaban sobre el agua, acercándose ocasionalmente y pulverizando cuanto encontraban entre ellas. Al llegar al estrecho, los argonautas soltaron una paloma, que cruzó sin problemas entre las islas. Inmediatamente, éstas chocaron y, aprovechando el rebote, Jasón y sus hombres cruzaron remando con vigor.

Fineo, en agradecimiento, informó a los Argonautas sobre el camino a seguir hasta la Cólquida y además les dijo cómo podían superar el peligro que les esperaba al llegar a las Rocas Azules, dos enormes peñascos flotantes en continuo movimiento que chocaban entre sí aplastando a todos los que pretendían pasar entre ellas.

Eran escollos que guardaban la entrada al Ponto Euxino, y, cuando una nave quería pasar, se precipitaba uno contra otro, para cerrar el paso. Fineo dijo a los Argonautas que, antes de franquearlos, hicieran una experiencia: enviar por delante una paloma, que volara a través del paso; si ella lo lograba, la nave podría seguirla: si no, inútil obstinarse. Los Argonautas siguieron ese consejo. La paloma logró volar entre las dos rocas, que no le atraparon más que una pluma de la cola. Cuando los se separaroescollos n, el Argos se lanzó a toda velocidad; franqueó el paso y no dejó en la aventura más que una tabla de popa. A partir de ese momento, las Rocas Cianeas quedaron inmóviles y el camino del Ponto Euxino estuvo definitivamente abierto.

PONTO EUXINO.- Pasaron más aventuras en su singladura.

En la antigüedad, el mar Negro era a menudo llamado «el mar» (ho pontos). En su mayor parte, la tradición grecorromana se refiere al mar Negro como el «mar hospitalario», Euxeinos Pontos (Εὔξεινος Πόντος). Este es un eufemismo que sustituye a uno anterior «mar inhospitalario», Pontos Axeinos, en primer lugar sancionada en Píndaro (principios del siglo V aC, ~ 475 aC). Estrabón considera que el mar Negro se llamaba «inhóspito» antes de la colonización griega, ya que era difícil de navegar, y porque sus orillas estaban habitadas por tribus salvajes, y que el nombre se cambió por el de «hospitalario» después de la colonización de Milesians, por lo que forma parte de la civilización griega. También es posible que el nombre Axeinos surgió por etimología popular a partir de un escita iraní axšaina (oscuro). La denominación «mar Negro» puede, por lo tanto, tener fecha desde la Antigüedad.

La ciencia marina cree que el mar Negro recibe su nombre por una capa de sulfuro de hidrógeno que empieza a unos 200 m por debajo de la superficie, y es base de una población microbiana que produce sedimentos negros, probablemente debido a la oxidación anaeróbica del metano.

CIZICO.- pasando por Cizico -donde fueron atacados por gigantes-

Luego, penetrando en el Helesponto, fueron recibidos favorablemente por los doliones y su rey Cícico, en el país de Cícica. Se hicieron a la vela, pero el viento giró durante la noche, y, antes del alba, estaban de nuevo con los doliones, que no les reconocieron, les tomaron por piratas pelasgos y combatieron con ellos. En el curso del combate, el rey Cícico fue muerto. Cuando se levantó el día, se reconocieron, quedaron desolados, y Jasón fundó unos juegos fúnebres en honor de Cícico.

MISIA.-  La etapa siguiente condujo a los navegantes a la costa de Misia. Allí fue donde se perdió el joven Hilas, y Heracles, partido en su busca, no volvió a tiempo para la marcha de la nave.

BEBRICIOS.- El Argos llegó entonces entre los bebricios, cuyo rey era Amico, que obligaba a los viajeros a luchar contra él en pugilato. Fue Pólux quien recogió el desafío y mató al rey, o, según otros, le hizo prometer que se conduciría mejor en lo sucesivo.

SALMIDESO.- Después de pasar por algunos países, llegaron a Salmideso donde encontraron a Fineo, ciego y adivino, al que los Argonautas ayudaron a deshacerse de las Harpías, monstruos voladores con rostro de mujer, garras y alas, que, cumpliendo un castigo impuesto por los dioses, impedían que Fineo pudiera alimentarse.

PAIS DE LOS MARIANDINES.- Tras una escala en el país de los mariandines, donde el adivino Idmón (que había previsto su muerte desde el comienzo) fue muerto en una cacería por un jabalí, el Argos superó la desembocadura del Termodonte y llegó a la Cólquida. El piloto Tifis había muerto poco antes. Le reemplazó en el gobernalle héroe Ancéo.

COLCIDE.- Costeando, desembarcaron en el reino de Cólcide, donde Jasón envió un mensaje al rey Eetes donde le reclamaba el Vellocino. Éste, que no quería que se lo llevaran pero tampoco una guerra con Grecia, consintió entregar el vellocino de oro con una condición: arar su campo. 

Mares y regiones inexploradas (el Ponto, el Danubio, el Eridano, el Ródano, las tierras de los ligures y los celtas, el Mediterráneo, la Isla de las Sirenas…)

TESALIA – LEMNOS – TRACIA – CIZICO – PONTO EUXINO = COLCIDES

 
 
 
 
 
 

III. Navegación del Argos. –
Embarcados los héroes, bogaron en dirección del Oriente; pero antes de arribar al término apetecido, les ocurrieron varios accidentes y hubieron de atravesar por pruebas peligrosas.
 
Isla de Lemnos
Cuando llegaron a Lemnos, las mujeres acababan de descuartizar a todos los hombres con excepción del rey Toas, que fue salvado por su hija Hipsipila, en castigo de cuyo crimen los genios de la fecundidad maldijeron la isla. Las lemnianas acogieron con alegría a los héroes, concediéndoles sus favores en un banquete y en unos juegos que celebraban en honor de los difuntos; sólo Hércules dio pruebas de una temperancia desacostumbrada, empleando el tiempo en piadosos ejercicios en la isla de Crysa.
 
Isla de Samotracia
Continuando su viaje, los argonautas penetraron en el Helesponto, no sin haberse detenido en Samotracia para honrar a los Cabiros.
Helesponto y la Isla de Cicico
En el Helesponto dispersaron a los piratas tirrenos, abordando a la isla de Cícico habitada por los Dobions, cuyo rey, Cícicos, les acogió hospitalariamente; pero cuando iban a reembarcarse por la noche, fueron sorprendidos, librándose un combate en el cual murió el mencionado rey a manos de Hércules o de Jasón, salvándose de la venganza de Rhea por los juegos fúnebres con que procuraron conjurarla.
Misia
Durante la escala que hicieron en Misia, Hércules, dejando a sus compañeros en un banquete, internóse en un bosque. Hilas, que le había seguido, fue robado por unas ninfas; desesperóse Hércules, y buscando a su compañero, le halló en poder de Polifemo. Entre tanto los argonautas, al ver que Hércules no volvía, determinaron en un consejo, celebrado por los Boraedes y Glauco, abandonarle y proseguir el camino
.
En el pais de los Bebrices
Detuviéronse para hacer agua en el país de los Bebrices, de quienes era rey el gigante Amicos, hijo de Neptuno, quien queriendo impedirles que se aproximasen a una fuente, fue vencido por Pólux en el combate del cesto, y atado a un árbol.
Salmideros
En Salmideros consultaron al viejo profeta Hineo, a quien los Boreades libraron de las Arpías, y les enseñó el camino de la Cólquida, advirtiéndoles el peligro que les aguardaba en el paso de las Siniplegades
Paso de las Siniplegades
 Eran rocas movibles, que no les causaron mas desperfecto que destrozarles el timón, gracias a los consejos de Tineo y a la protección de Juno o de Minerva
 
Pais de los mariandinianos
Después Yzmón pereció cazando un jabalí en el país de los mariandinianos; Tifis, el piloto, murió siendo reemplazado por Ancaeos de Samos, el cual condujo el navío hasta la embocadura del Taso
Isla de Aretias
En la isla de Aretias fueron asaltados por los Stinfalidos, pájaros monstruosos que les lanzaron sus plumas de bronce a modo de flechas.
La ciudad de Aa
Por último remontando el Taso, llegaron a la ciudad de Aa, término de su viaje.

Como es bien sabido, este relato del viaje de los argonautas resume las primeras expediciones de los aventureros griegos y sus descubrimientos en las costas del Mediterráneo; pero la leyenda principal se compone de diferentes fábulas, que traían origen de las costas de la Tracia, de la Propóntide y del Ponto Euxino, combinadas y recopiladas por los poetas, como dice Decharme, en la unidad artificial de un solo relato.

Una respuesta to “20.- La singladura del ARGO”

  1. Muy currado, enhorabuena


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