Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

78.- El drama de Medea en el arte

El drama de Medea en el arte
 

 
 

El hombre proyecta en los héroes las cualidades que hacen superior al ser humano.
Al principio, Jasón es el héroe por excelencia. Pero cede al orgullo y olvida a los que le ayudaron. Si bien se casa con Medea para agradecerle su ayuda, cuando vuelve a Grecia se avergüenza de Medea. Pero los dioses no son indulgentes con los desagradecidos y los soberbios, y hasta Jasón recibe su castigo a través de la venganza de Medea.
Ella lo ayudó, traicionando a su familia y a su patria. Como héroe que era, él no habría tenido que aceptar esa ayuda, y debió luchar abiertamente para alcanzar su objetivo.
Para autores como Esquilo (525-456 a. C.), ella es una hechicera temible. Eurípides (480?-406 a.C.) en cambio, no pone en evidencia su carácter mágico; la presenta como un personaje humano, que lucha entre el amor conyugal y el materno, ambos heridos. En cuanto a Jasón lo muestra como un hombre que, consciente de su situación de desventaja del exilio, busca un medio para superarla. Esa interpretación es retomada por otros autores griegos. En el teatro latino, el aspecto mágico de la leyenda también fue minimizado a favor de los elementos humanos.
Séneca (3aC-18 dC) presenta a Medea, en su obra de manera contradictoria. Ella aparece ora como una joven simple que, aunque hechicera, es vencida por el amor, ora como una criatura maléfica y tenebrosa.
Siglos más tarde, Corneille (1606-1684) retomó el tema de Medea. Para él, Jasón es un hombre ambicioso, no heroico, que de la relación amorosa hace sólo un instrumento para alcanzar sus objetivos. Medea es cruel y odiosa, pero el sufrimiento de la mujer traicionada y abandonada es descrito en la obra en toda su dimensión trágica. En la conquista del Vellocino de Oro, también de Corneille, Medea se desgarra entre el deber, el amor y el orgullo herido. Siente que Jasón no la ama, que sólo la utiliza para conquistar el Vellocino de Oro. El héroe tiene la duplicidad de carácter que le permite engañar a Medea, afirmando renunciar a ella por la patria y la gloria.
El poeta austriaco Franz Grillparzer (1791-1872) dedica una trilogía a la leyenda del Vellocino de Oro: El huésped describe a Medea tiranizada por un padre cruel y sanguinario; Los Argonautas cuenta la lucha de la joven contra el amor que le inspira Jasón. Pero acaba cediendo ayuda a los griegos en la conquista del Vellocino de oro.
Jean Anouilh (n. 1910) también aborda el tema, aunque valiéndose de un lenguaje moderno: Medea es una gitana y su humillación no reside en el abandono, sino en la piedad del hombre que la dejó. Su orgullo se encuentra lastimado. También el cine ha revivido la tragedia de Medea, bajo la dirección de Pier Paolo Passolini (n. 1922). El filme presenta a Medea venida de un país bárbaro, donde se realizan sacrificios humanos.
 

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