Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

Día de la Unidad.


RUSIA

Putin se apoya en un príncipe de Kiev para unir a todos los rusos

  • El líder ruso trata de hacer compatible la reivindicación de lo eslavo y el creciente papel de la confesión ortodoxa con el respeto a las minorías.
  • “Nuestro deber es mantenernos juntos ante los desafíos actuales basándonos en nuestro legado espiritual”, ha dicho Putin en la celebración del Día de la Unidad.
  • El Día de la Unidad, una fiesta que sirve para sustituir la conmemoración del aniversario de la revolución bolchevique, que se celebraba el 7 del mismo mes durante la URSS
14782849368314
 

El presidente ruso, Vladimir Putin, inaugura frente al Kremlin un monumento del Príncipe Vladimir. EFE

XAVIER COLÁS… Moscú….. 04/11/2016 19:44

 

Nacionalistas rusos y seguidores del presidente, Vladimir Putin, han marchado separados hoy por Moscú para celebrar el Día de la Unidad, una fiesta que sirve para sustituir la conmemoración del aniversario de la revolución bolchevique, que se celebraba el 7 del mismo mes durante la URSS. A pesar de la ola de patriotismo que ha cubierto el país desde la anexión de Crimea en 2014, los movimientos nacionalistas no han logrado aprovechar la nueva situación y han perdido protagonismo en el panorama político y social.

En los últimos años el Kremlin se ha servido de la religión, la desconfianza hacia Occidente y el patriotismo ruso para asentar el poder de Moscú sobre una base más amplia en un país como Rusia, diverso en etnias y religiones. El pasado glorioso ruso es un buen ingrediente: esta mañana Putin inauguró una estatua de 17 metros en recuerdo del príncipe Vladimir, al que la leyenda atribuye la conversión de los eslavos al cristianismo en el año 988. “Nuestro deber es mantenernos juntos ante los desafíos actuales basándonos en nuestro legado espiritual”, ha dicho Putin.

El monumento al príncipe en Moscú fue realizado en base al proyecto del escultor ruso Salavat Scherbakov. La elección de este príncipe no es casual en el momento actual de enfriamiento de relaciones con Occidente y con Ucrania. Vladimir gobernó la Rus de Kiev (un estado antiguo compuesto por tribus eslavas repartidas por parte de los territorios de las actuales Rusia, Ucrania y Bielorrusia) desde lo que hoy es la capital ucraniana. Rusos y Ucranianos lo consideran como algo propio. Los ucranianos tienen su estatua junto al río Dnieper en la capital. Pero ahora Putin puede presumir de que la suya -de 11 metros- es mucho más grande que la de los ucranianos, que colocaron allá por 1853 a su patrón de cuatro metros y medio de bronce sobre un pedestal de 16 para que pudiese ser visible desde la otra orilla.

Putin trata de hacer compatible la reivindicación de lo eslavo y el creciente papel de la confesión ortodoxa con el respeto a las minorías. Hoy han estado presentes en el acto tanto el patriarca ortodoxo Kirill como el gran mutfi, Ravil Gainutdin.

Manifestaciones de nacionalistas y monárquicos

En torno a 80.000 personas (según los organizadores) han marchado por el centro de Moscú, la mayoría convocados por grupos afines al gobierno. Los nacionalistas y los monárquicos rusos han tenido sus propias manifestaciones lejos del centro de la ciudad y se han escuchado consignas que incomodarían a la línea oficial del régimen, que normalmente señala a Rusia como un ejemplo de convivencia y a Ucrania como un país en poder de los nacionalistas. “Gloria a la raza blanca, gloria a Rusia” se gritaba en el barrio de Lyublino, en el sur de Moscú. Algunos cabezas rapadas y radicales han pedido la liberación de Dmitri Dyomushkin, un radical habitual de estas marchas que fue arrestado hace unos días por extremismo.

Las concentraciones se han producido hoy en muchas ciudades rusas. Con los nacionalistas ha salido a manifestarse Igor Strelkov, uno de los cabecillas rusos que fue utilizado por Moscú para armar el levantamiento en Ucrania contra el gobierno de Kiev. Sus críticas al presidente ruso son ahora más agrias y frecuentes, por lo que los medios cada vez lo sacan menos.

Hace años que el Gobierno trata de limitar la visibilidad de los grupos radicales, que no se amoldan al patriotismo oficial. Hoy en el gris barrio de Lyublino se han escuchado gritos a favor de mandar a Putin a las lejanas prisiones del Gulag. La estética de estos grupos, similar a la de los neonazis, y su mensaje por lo general excluyente y radical, colisiona con la realidad histórica de un país cuyo principal orgullo es precisamente haber derrotado al fascismo y haber construido un estado -la URSS- basado en la solidaridad donde las religiones y las razas jugaban un papel secundario.

‘Rossiskaya’ en vez de ‘ruskaya’

El propio Putin ha usado hoy la palabra “rossiskaya”, propia del estado ruso, en vez de “ruskaya”, más relacionada con la etnia y la sangre, cuando se ha referido a la nación rusa. Rusia tiene amplias regiones de confesión mayoritariamente musulmana, que no pueden sino desconfiar cuando el patriarca ortodoxo Kirill aprovecha discursos oficiales para recordar que el príncipe Vladimir escogió “la verdad” (el cristianismo) frente a al resto de opciones espirituales.

En realidad la fiesta de hoy no es sobre el príncipe Vladimir. Es en memoria de los eventos de 1612, cuando las milicias populares liberaron a Moscú de los invasores polacos. Es una celebración que se relaciona con el fin del llamado Período Tumultuoso (también llamado Época de la Inestabilidad o de los Desórdenes), que comprendió en lapso entre la muerte del zar ruso Teodoro I y el inicio de la dinastía de los Romanov. Esta celebración se festeja anualmente desde el 4 de noviembre de 2005. El primer ministro de Rusia, Dimitri Medvedev, felicitó a los rusos por este Día de la Unidad Popular: “Es nuestra fiesta nacional, simboliza nuestro principio fundamental: estar juntos significa ser fuertes, avanzar y lograr éxitos: respetarnos entre nosotros y defender la patria”, ha publicado el jefe del Gobierno ruso en su página de Facebook.

La celebración no despierta mucho entusiasmo entre la población. Pero la convocatoria oficial de momento consigue neutralizar las manifestaciones de los más radicales. La guerra en Ucrania ha propiciado una oleada de patriotismo pero al mismo tiempo ha rebajado el perfil de los nacionalistas en Rusia. Así lo asegura un informe sobre xenofobia y nacionalismo radical elaborado por la Oficina de Moscú para los Derechos Humanos. Las organizaciones nacionalistas rusas se han visto divididas respecto su posición sobre el conflicto ucraniano, afirman los autores del informe. Según la socióloga Karina Pipiya, ya en 2014 hubo una disminución de la popularidad del nacionalismo relacionada con el descrédito de los nacionalistas ucranianos, a los que los medios de comunicación rusos muchas veces han tachado de fascistas para justificar así de paso el intrusismo de Moscú en la crisis ucraniana y la anexión de Crimea.

Pero el Gobierno ruso sabe que el nacionalismo no es algo exclusivo de Ucrania y que sigue vivo en Rusia esperando una oportunidad. Putin dijo hace unos meses que las autoridades lucharán contra las manifestaciones radicales del nacionalismo, pues considera que se trata “de un fenómeno destructivo” para la Federación de Rusia, que a día de hoy es un Estado multiétnico. Las fuerzas de seguridad rusas han neutralizado a más de 20 grupos nacionalistas en los últimos tres años.

…..oOo…..

Ninguna respuesta to “Día de la Unidad.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: