Albherto's Blog
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El caso Defex.


INVESTIGACIÓN

El ex jefe de Defex trató de ‘robar’ al Gobierno un pedido de 2.400 millones de euros

A2-79116979.jpg PRESENTACIÓN DEL CARRO DE COMBATE LEOPARDO 2E:MADRID.16-10-02.-El Ministerio de Defensa presentó esta mañana en la base de “El Goloso” el nuevo carro de combate “Leopardo 2E”, versión española mejorada del modelo alemán “Leopard 2A6”, que Santa Bárbara (General Dynamics) comenzará a entregar el año próximo al Ejército de Tierra.EFE/J.L.PINO[/caption]

Dos soldados posan en la base de El Goloso junto a un carro de combate Leopard 2E, como los que España negoció con Arabia. J. L. PinoEFE

PABLO HERRAIZ…. QUICO ALSEDO… Madrid…. 09/10/2016 03:14

El ex presidente de la empresa pública Defex, de intermediación para la venta de armas, intentó usurpar un contrato de 2.400 millones al propio Gobierno de España, según ha podido confirmar este diario.

El negocio consistía en vender 200 carros blindados Leopard 2E a Arabia Saudí, pero cuando las conversaciones entre ambos gobiernos ya estaban muy avanzadas y se realizaban directamente de Administración a Administración, sin intermediarios, se metió en medio, con la intención de quedárselo, José Ignacio Encinas Charro, entonces presidente de Defex y hoy imputado por el caso de corrupción que salpica a esta empresa de la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales).

El contrato de los Leopard, desconocido hasta ahora por los investigadores del llamado caso Defex, empezó a fraguarse con una modalidad que entonces era totalmente novedosa, conocida como G to G, o «de Gobierno a Gobierno». Defensa había tomado la iniciativa de negociar directamente con el Ejecutivo de Arabia Saudí para que el importante contrato saliera adelante.

Esta modalidad G to G se utiliza desde hace años en países como Francia para garantizar el éxito en la negociación de contratos de gran cuantía, aunque los ejecuten empresas privadas. El caso de los Leopard, tanto por lo delicado del producto como por la cuantía del contrato, era la situación ideal para iniciar esta práctica para la Administración española. Sin embargo, Encinas Charro decidió, sin avisar a nadie del Ministerio ni del Gobierno, escribir una carta al ministro de Defensa y Aviación saudí, «Príncipe Sultán Abdulaziz Al Saoud», e intervenir.

A la misiva, que contenía información privilegiada, estaba fechada el 8 de junio de 2009 y escrita en inglés, ha tenido acceso este diario. En ella, Encinas se presenta como el presidente de Defex, «empresa pública respaldada por el Gobierno de España», y menciona la posible compraventa de los Leopard como un negocio en el que la empresa pública por el dirigida en ese momento podría tener un papel predominante.

Además, el ya ex presidente de la sociedad explicaba en su carta que quería presentarle a dos empresas: la primera era Nytel Global, presidida por Charles Ques, también imputado en la actualidad por el escándalo de Defex, que investigan desde hace dos años el juez José de la Mata de la Audiencia Nacional y el fiscal Anticorrupción Conrado Sáiz.

Tanto Ques como su empresa están imputados, junto al propio Encinas Charro y la sobrina del ex espía Francisco Paesa, entre otros, por la desaparición de al menos 41 millones de euros de un contrato de venta de armas a Angola, en una trama cuyos beneficios podrían ascender a los 60 millones de euros, según creen en Anticorrupción.

Carta de Encinas Charro

En la carta al sultán saudí, el ex presidente de Defex presentaba a Nytel Global como «una empresa que ha tenido muchas relaciones con Arabia y larga experiencia en apoyo logístico y mercados internacionales». Encinas también presentaba en la carta a sus interlocutores saudíes a General Dynamics Santa Bárbara, que a la postre era la empresa encargada de ejecutar el contrato y fabricar los Leopard.

Las negociaciones entre el Ministerio de Defensa y Arabia Saudí estaban tan avanzadas en ese momento que Defensa había elaborado un programa para una visita de una semana de una delegación saudí a España para conseguir definitivamente el contrato. Sin embargo, Encinas logró de algún modo hacerse con ese programa para la visita, y lo incluyó en su carta presentándolo como propio: «Le adjunto el programa tentativo elaborado por Defex para su visita del 16 al 23 de octubre a España; el programa definitivo será elaborado por el Ministerio de Defensa, basado en la disponibilidad de fechas».

A continuación, la carta incluye dos folios con una agenda que intercalaba el ocio con el trabajo para la delegación saudí: desde la llegada a Madrid el 16 de octubre de 2009, la visita a Toledo al día siguiente y el viaje en AVE a Sevilla al tercer día para visitar la fábrica de Leopard, hasta una demostración de doma de caballos de pura raza española (a la que son muy aficionados los turistas árabes), y unas demostraciones en instalaciones militares de lo que puede hacer el Leopard 2E, que está considerado uno de los mejores carros blindados de la actualidad.

El presidente de Defex actuó al margen del Gobierno y los ministerios implicados en este negocio, y a los testigos de la intentona les sorprendió también la inclusión en el asunto de la empresa Nytel Global, que en principio que no tenía relación alguna con el tema.

Cuando el Ministerio de Defensa descubrió los manejos de Encinas pidió que se apartara totalmente a Defex de cualquier negociación. La consecución del contrato, sin embargo, se truncó a la muerte del rey Fahd de Arabia Saudí, quien era el principal impulsor del proyecto, aunque en la actualidad el ministro, Pedro Morenés, ha seguido negociando para que España logre venderle al Gobierno de Arabia Saudí los carros blindados.

El escándalo de Defex se descubrió gracias a una comisión rogatoria de Luxemburgo, que pedía explicaciones a España sobre una transferencia de 41 millones de euros desde Angola a una cuenta en Luxemburgo que estaba a nombre de Beatriz García Paesa, sobrina del ex espía que en su día entregó a Roldán a las autoridades españolas, huyó con el dinero que éste se había llevado y fingió su muerte.

Así, se descubrió que Defex tenía un contrato para equipar de armas a la Policía de Angola por 150 millones, pero que sólo se entregó la mitad del material. En julio de 2014 se detuvo a su ex presidente, Encinas Charro, y a varias personas más, entre las que estaba Beatriz Paesa.

Defensa pidió la extinción de Defex

El Ministerio. El Gobierno pidió a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que extinguiera la sociedad estatal Defex, de capital público en un 51%, tras conocer que su presidente había intentado usurpar el contrato de exportación de armas a Arabia Saudí. La empresa, sin embargo, sigue funcionando hoy y su equipo directivo actual colabora activamente con las investigaciones en curso.
El reporte de los hechos. Primero se comunicó verbalmente a la SEPI, y después se envió una nota a Enrique Martínez Robles, que presidía la institución en 2009, cuando se descubrieron los hechos. No fue hasta cinco años después cuando la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción, comandada por Conrado Saiz, arrestaron a la plana mayor de Defex.

INVESTIGACIÓN

La Fiscalía investiga otros 20 contratos de la sociedad pública Defex

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Luxor, una de las zonas turísticas de Egipto con un plan de seguridad desarrollado con Defex. REUTERS

PQUICO ALSEDO….ABLO HERRAIZ….. Madrid…. 0/10/2016 09:34

El saqueo de los contratos logrados por la empresa pública Defex para la venta de armas españolas en el extranjero podría descubrirse mucho más voluminoso de lo primeramente hallado. La Fiscalía Anticorrupción investiga ahora hasta 20 contratos más en los que pudo haber intermediado esta empresa pública.

Según ha podido saber este diario, tras hallar pruebas que apuntan a un desfalco de hasta 60 millones de euros en un trato de 153 para equipar de armas a la Policía de Angola, la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal extienden en estos momentos sus sospechas a hasta 20 contratos más en los que intermedió la empresa pública. Durante años, Defex ha tenido en monopolio las licencias de exportación de armas con las empresas españolas, por las especiales características estratégicas y geopolíticas de estos productos.

En concreto, la Policía Nacional y el fiscal anticorrupción Conrado Sáiz investigan si se desvió dinero de nada menos que 11 contratos en Arabia Saudí, ocho en Camerún y uno más en Egipto. En este último caso se investiga a instancias de la propia Defex, renovada totalmente y colaboradora hasta el momento con la acción de la Justicia y con la investigación que lleva a cabo el juez José de la Mata, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

La convicción de las autoridades, después de descubrir que un 40% del dinero del contrato angoleño fue a parar a los bolsillos de la red, en una compleja maraña de sociedades pantalla en varios países, y que a Angola no llegaron más que la mitad de las armas, es que la época de José Ignacio Encinas Charro al frente de Defex pudo generar una bolsa de fraude millonaria, a tenor de las cantidades manejadas en este tipo de contratos.

En relación a Arabia Saudí, las autoridades investigan hasta 11 contratos suscritos por la empresa pública, habitualmente en unión temporal con otras sociedades, desde el año 2005. Muchos de esos contratos son de repuestos para material militar.

Álvaro Cervera, quien fuera anteriormente directivo de Defex, fue durante esos años el conseguidor de la empresa pública, que además gozaba de gran discrecionalidad para elegir sus partners nacionales y escasísima fiscalización en aquel país. La firma con la que Cervera operaba en Arabia Saudí se llama Defense Development.

Al Gobierno de Camerún, Defex le vendió, entre otras cosas, patrulleras de fabricación española para tareas de vigilancia costera. El agente de la empresa pública en aquel país se llamaba Philiphe Bourcier, y la Udef y Anticorrupción sospechan de hasta ocho de estos contratos, desde el año 2006.

En Egipto se investiga un contrato relacionado con la seguridad en zonas turísticas, precisamente uno de los proyectos que se están llevando a cabo en la actualidad. Sin embargo, en este caso no había problemas con la ejecución del contrato, ni tampoco con sobornos, sino con el reparto de comisiones llevado a cabo hace unos años.

El intermediario Carlos Ques operó en varios de los acuerdos a través de la sociedad Nytel Global, y otra firma, llamada Middle East Trading and Associates, administrada por Paula Alexandra de Oliveira e Silva, intermedió en los primeros contratos en Arabia Saudí.

Carlos Ques, por su parte, era el intermediario de Defex en Arabia Saudí, atendiendo al caso desvelado, ayer, por EL MUNDO. El ex presidente de la empresa pública intentó robar un contrato de 2.400 millones de euros al Gobierno español y, precisamente, era a Carlos Ques y a su empresa Nytel Global a los que pretendía usar en esa operación de usurpación.

Los intermediarios son habituales en este tipo de negocios, aunque no siempre actúan meramente como tales. El mejor ejemplo es el de Guilherme Taveira Pinto, el agente de la empresa pública Defex en Angola, al que este diario ha localizado en la ciudad de Luanda, después de llevar dos años en una situación de busca y captura.

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