Albherto's Blog
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Las dos caras de trabajar en un crucero


un trabajador lo desvela / testimonios en primera persona

“Todos se acuestan con todos”: los europeos son unos ratas. ¿qué ocurre en los cruceros?. Así es la vida en un crucero, contada por la tripulación.

  • Un empleado que lleva seis años trabajando en los casinos de estos hoteles flotantes ha decidido sincerarse y largar todo lo que no vemos los huéspedes
  • Los empleados de estos hoteles flotantes pasan desapercibidos por los veraneantes. ¿Cómo es su vida? ¿Y su empleo? Estas son las dos caras de trabajar en un crucero
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Parece que los cruceros son toda una bacanal. (iStock)

M. Palmero…26.09.201605:00 H

No sabemos qué pasa últimamente con los cruceros, pero lo cierto es que a todo el mundo le ha dado por hablar y contar lo que ocurre realmente en ellos. Tras estas impactantes declaraciones de empleados que salieron a la luz en verano, ahora llegan otras nuevas más impresionantes aún. Ahora, un empleado que lleva seis años trabajando en los casinos de estos hoteles flotantes ha decidido sincerarse en ‘Thrillist‘ y largar todo lo que no vemos los clientes.

1) Los europeos son unos ratas…

Si alguna vez has ido a un crucero verás que con no mucho dinero tienes barra libre de comida y bebida. “Esto se debe a que los empleados cuestan muy poco a la línea del barco. Mi primer contrato fue de 900 euros mensuales, pero los gastos de mi estancia eran deducidos del sueldo. Así que a la empresa le costaba cero euros. Los camareros estaban en mi misma situación”, cuenta este trabajador, al que llaman ‘Blake’.

Los europeos no solo son tacaños, sino también malos compañeros. A diferencia de los americanos, aquellos te venden al jefe

Este empleado cuenta que tanto él como sus colegas dependían de la propina de los huéspedes, ya que es lo único que sacaban realmente de sueldo. “¿Que nos deberían pagar más? Puede. Cuando fuimos al Viejo Continente lo pasamos muy mal porque los europeos no entendían el concepto de propina“.

2) … y no tienen ética empresarial

Los europeos no solo son tacaños, sino también malos compañeros, todo ello según Blake: “Si a un empleado americano no le gusta cómo su colega está realizando su trabajo, se enfrenta directamente a él. Si acude al jefe sería tachado de chivato. En cambio, los trabajadores europeos acuden directamente al superior. Para estos últimos no hay reglas, lo que causó un montón de problemas para los estadounidenses que trabajaban a bordo”.

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3) Los americanos no respetan

Aunque Blake critica sobremanera a los europeos, tampoco deja mucho mejor a los americanos: “Los estadounidenses no tienen paciencia alguna con la gente que no hablamos inglés. Cuando comencé a trabajar en los cruceros, lo que primero aprendí es que tenía que tener paciencia con las personas de otras culturas”. Este empleado relata que en el barco conviven unas 60 nacionalidades, todos ellos con una ética de trabajo, diferentes personalidades e idiomas.

“Debes tener en cuenta todo esto para hacer que el barco funcione, si no se desmorona. Es una buena escuela, porque uno aprende a controlarse a sí mismo, a calmarse y respirar antes de saltar ante cualquier mala actitud”, confiesa.

[Ver: Lo que diferencia a los americanos de nosotros, los europeos]

4) Los empleados viven como sardinas en lata

“Si crees que el último camarote donde te hospedaste era pequeño es que no has visto los de la tripulación”, narra el empleado, quien compartía una habitación de 4,4 metros cuadrados con un compañero. “Se aprende a aprovechar cada milímetro del espacio. Supongo que es como vivir en un apartamento de Nueva York“, añade.

5) Todo el mundo se acuesta con todo el mundo

Los trabajadores de estos hoteles flotantes no solo comparten habitación, sino también cama. “Los barcos son los lugares donde más sexo he visto. Donde trabajé, había una proporción de nueve hombres por mujer. Así que cada vez una chica nueva comenzaba a trabajar se montaba una buena, sobre todo la primera noche. Allí, además, nadie era fiel. Recuerdo que, entre los empleados, había una pareja que se quería un montón, todos pensábamos que iban a casarse; a él se le acabó el contrato y volvió a su casa, pero antes de aterrizar su chica ya se estaba acostando con otro”.

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6) Los millonarios son los peores

Aunque en los aviones la gente de primera clase suele ser más educada que el resto, no ocurre lo mismo en los cruceros. En estos barcos hay dos clases de personas: las que han estado ahorrando durante meses para poder pegarse esas vacaciones y están sumamente contentos, y los súper ricos, a quien Blake tilda de “personas francamente horribles“.

Los barcos son los lugares donde más sexo he visto. Donde trabajé, había una proporción de 9 hombres por mujer. Allí, además, nadie era fiel

“Me acuerdo de un magnate, dueño de una importante empresa de mariscos de Nueva York. Le encantaba jugar a los dados en el casino del crucero. Una noche, a una mujer se le cayeron accidentalmente sus dados después de que él los tirase, lo que le hizo perder unos pocos cientos de dólares. Entonces va el hombre y me empuja y amenaza. De pronto comenzó a soltar un montón de improperios. No obstante, he de reconocer que luego me dio propina”.

7) Los empleados de cruceros tienen carreras universitarias

Si piensas que los trabajadores de los cruceros no tienen carreras universitarias, estás más que equivocado. Al menos, eso es lo que dice este empleado: “La gente que trabaja en estos barcos lo hacen simplemente porque no han encontrado empleos de su especialidad. Conocí a quien hoy es mi esposa cuando estábamos trabajando en el mismo crucero, y era profesora. Asimismo, nos encontramos con otro chico que tenía un grado de ingeniería superior, y que en el barco estaba contratado como mecánico”.

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8) Los trabajadores de barcos son personas felices

Aunque trabajar en un crucero no es lo más divertido del mundo, y menos aún si tienes una carrera, la gente que lo hace es generalmente muy feliz. Blake destaca la buena actitud que tienen estos empleados ante la vida. “No importa de dónde seas, todos queremos dos cosas en la vida: ganar dinero y alimentar a nuestra familia. Las personas que conocí en los barcos no tenían ningún trabajo en sus países de origen. Dejaron a sus allegados lejos durante años para poder mandarles dinero. Y, lejos de deprimirse, el 99,9% de ellos tenía una actitud positiva ante la vida. Eran capaces de poner las cosas en perspectiva y ser felices con sus empleos, los cuales la mayoría de los estadounidenses solo aceptarían por un par de meses”, cuenta.

La mayoría de los mortales salimos de casa, trabajamos unas ocho horas y luego regresamos al hogar. La tripulación de los cruceros, en cambio, pasa 24 al día durante meses metidos en un barco. Es su trabajo. Algunos pensaréis que es un empleo divertido: viajan, conocen a mucha gente y ningún día es parecido al anterior. Otros tendreis la opinión opuesta: es un agobio, trabajan muchas horas y no pagan bien.

Los empleados son los únicos que pueden contar exactamente qué ocurre dentro de los camarotes, cuando los pasajeros no miran. ¿Cómo duermen? ¿Hay amigos? ¿Parejas? ¿Fiestas? ¿Cuánto cobran? Los trabajadores de una conocida compañía de cruceros han revelado en la web estadounidense Reddit, bajo el anonimato, lo que es realmente vivir y trabajar en el mar durante varios meses.

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9) “Todos se acuestan con todos”

Los empleados de los cruceros, por norma general, evitan involucrarse en relaciones serias o aventuras, ya que viven y trabajan encerrados en un barco durante semanas o meses. Así es imposible mantener cualquier relación de pareja. Sin embargo, el roce hace el cariño y todos tienen sus necesidades. “Todo el mundo se acuesta con todo el mundo”, escribe el usuario MirtaGev en la citada plataforma social.

“Oye, pues Menganito tiene su punto, ¿eh? No es guapo del todo pero tiene su atractivo…”, acaban pensando tras unos meses sin pisar tierra y viendo a Menganito día sí y día también.

Aquello es como un instituto pero de adultos. “¿Os acordáis de secundaria, en la que todo el mundo se metía en los asuntos del otro? Quién se ha liado con quién, quién ha hecho trampa… Pues así es la vida en un barco. En nuestro tiempo libre quedamos en el bar y allí no hay mucha opción de elegir; esa es nuestra única opción de ligar”, añade otro usuario, JMPBass.

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10) “Prohibido tener contacto con los pasajeros”

A la compañía parece que no le importa demasiado que los empleados intimen unos otros, pero no toleran, bajo ningún concepto, que lo hagan con los pasajeros. En los cruceros existe una norma estricta sobre las relaciones entre el servicio y los clientes. Si la empresa se entera, el trabajador podría verse en un gran problema.

“Las compañías de cruceros no quieren ser responsables de la mala actuación de sus empleados, y las acusaciones de violación son demasiado habituales. Por ello no se nos permite tener ciertos comportamientos con los empleados como subir a solas con algunos de los huéspedes”, confiesa un usuario.

11) “Si tienes un gran camarote, no duermes solo”

Aunque la mayoría de los empleados duermen en camarotes pequeños y estrechos que suelen compartir con algún compañero, los superiores tienen una habitación para ellos solos. Un privilegio que atrae, misteriosamente, a los compañeros del sexo opuesto. Al menos eso es lo que afirma uno empleado: “Todos se vuelven locos por ti cuando tienes una habitación para ti solo. He visto como muchas chicas bonitas salían con feos que, casualmente, tenían camarotes así”.

Una trabajadora corrobora esta historia: “Disfruté de beneficios similares a los de un oficial, pues vivía en un gran camarote con cama doble y ventanas“.

12) “Alcohol tirado de precio”

Por norma general, los empleados de los cruceros se lo pasan muy bien. La mayoría asegura que hay un montón de fiesta cuando están en el mar o en el puerto. Además, cuentan con una ventaja significativa: todos ellos tienen acceso a alcohol barato de la barra de tripulación y pueden disfrutar de descuentos en decenas de bares y restaurantes de los lugares donde el barco para. “Las cervezas en el bar cuestan 1,5 dólares. Y algunos barcos tienen incluso una bañera con hidromasaje exclusiva para la tripulación”, escribe un usuario en Reddit.

Un oficial que trabajó durante tres años en cruceros, por periodos de cuatro meses cada uno, confiesa: “El alcohol era tan barato y que a menudo compraba bebidas para una habitación entera a muy bajo costo”. Este ingeniero lo tiene claro: “Es un estilo de vida difícil de mantener si quieres tener vida en tierra al mismo tiempo, pero, en mi opinión, merece la pena. Al menos durante algunos años”.

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13) “Ganas amigos que son como hermanos”

Un empleado que trabajó durante cinco años en un crucero asegura que la privacidad no existe en estos empleos. No obstante, esto no era un problema para algunos trabajadores, como Seastar321, a quien le encantaba compartir la habitación con sus colegas y trabajar con ellos todo el día. Al final, estar juntos 24 horas al día durante tantos meses acaba creando un vínculo muy fuerte entre los trabajadores. “Piensa, por un momento, que compartes una situación embarazosa con alguien borracho en un bar. Ahora imagina que tienes que ver la persona que viste este día todos los días durante meses y meses. Así es la vida en un barco”, puntualiza un usuario.

14) “La comida es horrible”

Los miembros de la tripulación también tienen algo que decir sobre la comida, a la que tachan de “casi incomible” y “muy mala”. Además, por lo que cuentan, suele haber poca variedad, por lo que les toca comer alimentos y platos a los que no están acostumbrados.

“La compañía te da de comer, pero siempre prevalecen los gustos culinarios de los pasajeros. En el mío había pasajeros de Filipinas y la India, por lo que solo nos servían platos como cerdo guisado y cabezas de pescado. En aquel viaje me acuerdo que comí un montón de ensalada y puré de patatas”.

15) “El sueldo es pésimo y no hay descansos”

Si crees que pasas todo el día en la oficina, los empleados de los cruceros no salen de ella. Muchos de estos empleados se quejan de que trabajaban largas horas durante días y no se les paga lo que les correspondería. “Los tripulantes tenemos unas jornadas muy duras de 70 horas semanales sin un solo día de descanso durante periodos comprendidos entre 6 y 8 meses”, cuenta un usuario de Reddit. “La mayoría de los miembros de la tripulación no ganan demasiado, unos 58 dólares al día, lo que se me quedó en 1.400 euros al mes después de impuestos”, añade.

16) “Viajas por todo el mundo”

Al margen de aspectos negativos como la comida o el sueldo, trabajar en un crucero también tiene su lado positivo. Y uno de ellos es viajar. A pesar de que están navegando un montón de horas, los empleados de los cruceros paran en muchos países y ciudades diferentes. “Llevo trabajando cinco años en cruceros y he viajado, literalmente, por todo el mundo. He visitado todos los continentes, excepto la Antártida. Ahora que caigo, he ido a más de 75 países”, cuenta Seastar321.

Además de viajar, estos trabajadores tienen ocasión de practicar experiencias nuevas, como un paseo en trineo de perros en Alaska, hacer rafting en Costa Rica o visitar las pirámides de Egipto.

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17) “Es clasista”

Según un usuario, llamado TickleMafia, el trabajo entre los empleados está marcado por su posición social. “Es un sistema de clases donde en primer lugar se encuentran los oficiales, luego los dedicados al entretenimiento luego la tripulación que atiende a los clientes y, por último, la que está detrás de los clientes”. A su vez, estos grupos “suelen estar divididos por nacionalidades, así que no hay mucha interacción entre ellos”.

Depende totalmente de qué país vengas. Mi esposa y yo nos conocimos trabajando en un barco. Ella es de Indonesia, y tenía un contrato de diez meses con solo un día libre. Su jornada era de 12-14 horas diarias y cobraba cerca de 600 dólares al mes. Vivía en una habitación compartida, comía platos cocinados con los restos de lo que sobraba de los pasajeros. Nunca tuvo tiempo para bajar al puerto”, asegura un usuario llamado BilliousN. Él es americano y sus condiciones eran mucho mejores que las de su chica: “Trabajaba con contratos de cuatro meses y tenía una habitación en solitario”

18) “Ir al baño te puede salir caro”

Una de las ventajas de trabajar en un crucero es que el alquiler te sale a cero euros. No obstante, hay compañías que se aprovechan y “cobran demasiado a su tripulación por necesidades básicas como papel higiénico, agua potable o uso de internet“, apunta TickleMafia.

“A mi me cobraban el wifi a 5 dólares por 24 horas de acceso a determinadas webs, y 10 dólares para 100 minuto sin restricciones. Invertí demasiado dinero en la mierda de internet”, asegura otro empleado en Reddit.

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