Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

Un derivado de la vitamina A


Cáncer

El español que sabe cómo frenar el cáncer

  • Es el mal de nuestra era y un investigador español, Armando del Río, cree saber cómo frenarlo.
  • Un derivado de la vitamina A sería la clave para atajar el desarrollo de metástasis.

14743654230613

Armando del Río lidera el estudio realizado en el Imperial College de Londres Michael Madekurozwa

Esther Paniagua…. 20/09/2016 18:22

Metástasis. La palabra más temida para quien se enfrenta a un diagnóstico de cáncer. Se produce cuando un tumor maligno invade órganos distintos a aquel donde nació y forma en ellos tumores secundarios. En la mayoría de los casos, el cáncer acaba diseminándose por todo el cuerpo. Cuando se detecta, el mal ya ha avanzado mucho y -por lo general- es muy difícil de curar.

Frenar este proceso es el objetivo de centenares de grupos de investigación en todo el mundo. Uno de ellos, liderado por el español Armando del Río, ha descubierto cómo hacerlo a través de las células que rodean al tumor. Se trata del departamento de Bioingeniería del Imperial College de Londres (Reino Unido). Una prestigiosa universidad donde Del Río -además de investigar- dirige un Máster de Investigación en Bioingeniería.

El científico estudió Química con especialidad en Física en la Universidad Complutense de Madrid. Tras terminar su postgrado en EEUU, empezó a trabajar en la Universidad de Nueva York. Allí entro en contacto con un profesor en la Universidad de Columbia que trabajaba en el área de la mecanobiología y biofísica, que estudia cómo las fuerzas mecánicas determinan el funcionamiento de células y moléculas.

Le pareció tan fascinante que se unió al grupo de investigación de Columbia. De allí dio el salto a Londres, donde pudo aplicar su experiencia en biofísica del cáncer. En concreto, del pancreático. Él y sus compañeros -entre ellos, los españoles Andrea Goya y Ernesto Cortés- desarrollaron una herramienta tecnológica que les permitía estudiar cómo respondían a las fuerzas mecánicas las células que rodean al tumor, es decir, el llamado microambiente tumoral.

Estas células propician el desarrollo del tumor, así que conocerlas mejor podría darles la clave para frenarlo. Y así ha sido: en un estudio recién publicado en la revista científica Nature Communications demuestran que un derivado de la vitamina A desactiva el microambiente tumoral. Esto significa que deja de crecer y se detiene la metástasis. El tumor se debilita y queda más expuesto a los efectos de la quimioterapia, que atacará con más facilidad a las células cancerosas.

El estudio, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, se ha realizado con células del microambiente del cáncer de páncreas, cultivadas in vitro. «Las células del microambiente tumoral comparten comportamientos muy similares para todos los tipos de carcinomas sólidos, lo que abre la posibilidad de usar vitamina A y sus derivados -o compuestos con un efecto similar- para reprogramar otras células adyacentes a otros tumores», afirma Del Río. Es decir, que el proceso de desactivación de la metástasis que han hallado se podría aplicar a la mayoría de cánceres (hígado, pulmón, colon, mama…).

«Este estudio es crucial», asegura Hector Peinado, director del grupo de Microambiente y Metástasis del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). El investigador aclara que la importancia del hallazgo radica en que hasta ahora no se había descrito el mecanismo que bloquea la comunicación maligna entre el tumor y las células adyacentes «y las vuelve a un estadío anterior, como si no tuvieran cáncer». Ya se conocía qué mutaciones están implicadas en la formación del cáncer pancreático pero no su efecto en el microambiente.

En efecto, Del Río explica que la gran mayoría de las investigaciones sobre cáncer de páncreas se han enfocado en identificar esas mutaciones. Su grupo decidió usar una estrategia paralela y diferente: buscar una vía para cambiar las propiedades del tejido adyacente y así desarticular la fortaleza que rodea y protege al tumor.

El héroe al que encargaron derribar esta muralla defensiva se llama ATRA (ácido transretinoico), y lo produce el cuerpo a partir de la vitamina A. Su estrategia para desactivar el microambiente del tumor -y con ello detener su crecimiento, frenar metástasis y facilitar la quimioterapia– es aprovechar las grietas de la fortaleza. En el caso del cáncer de páncreas esta es especialmente dura y dificulta el acceso de los capilares que transportan el compuesto quimioterápico. ATRA se centra en debilitarla para que los capilares puedan entregar el fármaco de manera efectiva.

Peinado apunta que el problema con este cáncer es que en la mayoría de los casos se detecta cuando los pacientes ya tienen metástasis. No se encuentran en estadíos iniciales de desarrollo, que es cuando serían tratables. Del Río sostiene que incluso en pacientes con metástasis podría mejorar el pronóstico, ya que el mecanismo que ha descubierto su equipo «tiene el potencial de hacer que la quimioterapia sea más efectiva y detener el crecimiento del tumor primario».

Del Río afirma que ahora que los investigadores conocen la estrategia de ATRA para desactivar las células del microambiente tumoral, será más fácil buscar medicamentos con un efecto similar para usarlos con cánceres que no respondan a este derivado de la vitamina A. De hecho, su grupo está trabajando con otro compuesto que -según asegura- provoca el mismo resultado pero a través de otro mecanismo diferente.

Peinado advierte, no obstante, que todo esto hay que tomarlo con cautela, ya que se trata de un estudio preclínico. Es decir, que no se ha probado en animales ni en humanos. El investigador del CNIO señala que no se sabe lo que pasará cuando esto se pruebe in vivo ya que hay otras células que los investigadores del Imperial College no han analizado que no se sabe muy bien cómo se comportarán.

Del Río reconoce que aún queda trabajo por hacer. La próxima fase del estudio sería usar animales (por ejemplo ratones) para probar el efecto de administrar vitamina A en tumores de páncreas. Luego será necesario realizar ensayos clínicos con pacientes. Según estima, si todo sale bien esto podría suceder en el plazo de cinco años.

El investigador destaca que es importante que este estudio no se tome como algo definitivo. Se dirige al lector de este reportaje para evitar que empiece a tomar vitamina A de forma indiscriminada y por su cuenta. Entre otras cosas, porque esta se acumula en sangre si no se toman las dosis adecuadas y podría causar hipervitaminosis.

La vitamina A es crucial para el funcionamiento de muchas de las células de nuestro cuerpo y es importante que el balance metabólico no se vea afectado, según explica Del Río. Por eso, no aconseja a ningún paciente empiece a tomar suplementos de esta vitamina sin prescripción médica: «Nuestra investigación abre una ventana importantísima para el tratamiento del cáncer, pero es necesario esperar los resultados de los estudios preclínicos y clínicos».

….oOo…..

Ninguna respuesta to “Un derivado de la vitamina A”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: