Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

El desaparecido Reino de las Dos Sicilias.


CASA REAL. Está casado con Sofía Landaluce y tiene siete hijos

Así es el nuevo duque de Calabria

  • Pedro Borbón Dos Sicilias es el primogénito de los cinco hijos de Don Carlos, fallecido el lunes, y hereda por tanto sus títulos
  • La única dignidad que no ha podido trasmitirle su predecesor es la de Infante de España “de gracia”, que le otorgó Don Juan Carlos

14442369292894

Pedro sostiene del brazo a Don Juan Carlos, primo y amigo del Infante Carlos

 

CONSUELO FONT @yufont…. Actualizado 08/10/201503:40

Su Alteza Real Don Pedro María Alejo Saturnino de todos los Santos Borbón Dos Sicilias y Orleans es, a sus 46 años, el nuevo duque de Calabria, además de duque de Noto, conde de Caserta y, por supuesto, príncipe de las Dos Sicilias, títulos heredados de su padre, el Infante Don Carlos, primo hermano de Don Juan Carlos, que falleció el lunes pasado.

La única dignidad que no ha podido trasmitirle su predecesor es precisamente la de Infante de España, “gracia” que le otorgó Don Juan Carlos en 1994, de carácter vitalicio y tan estrictamente personal, que ni siquiera la esposa de Don Carlos, la princesa Ana de Francia, madre de Pedro, puede ostentar el tratamiento de Infanta viuda.

Nacido en Madrid el 16 de octubre de 1968, en el mismo año que su “pariente” y amigo Felipe VI, Pedro fue el primogénito y único varón de los cinco hijos de Don Carlos, un hombre tan vinculado al Rey emérito, que incluso se educó con él en Las Jarillas, la finca que Franco adaptó como selecto internado para el que sería futuro Monarca.

Por este motivo fue también el depositario de sus ambiciones dinásticas hacia el trono de las Dos Sicilias. Una batalla iniciada por su abuelo, el Infante Don Alfonso, en 1960, y que enfrentó en una guerra de familia durante 50 años al fallecido Don Carlos con su primo, el duque de Castro.

Hasta que en enero de 2014, con el Infante ya muy “tocado” de la dolencia neurovegetativa que le ha causado la muerte a los 77 años, hubo un inesperado “armisticio” entre ambas familias, que se comprometieron a respetarse sus respectivos derechos a la corona siciliana. Acuerdo que fue suscrito por el príncipe Pedro, quien desde que su padre sufrió un ictus en enero de 2012, le representaba en todos sus compromisos. Incluso fue el bastión de la familia cuando se vieron salpicados por un escándalo: presente en una decena de consejos de administración, Don Carlos era consejero de viajes Marsans, por cuya quiebra fraudulenta el juez le citó a declarar en el año 2011. No acudió, alegando su yerno, Pedro López Quesada, marido de su hija Cristina, una enfermedad degenerativa que le producía lagunas y dificultad en el habla, lo que generó una gran polémica. Se pensó que era una treta para evitar el embargo de sus bienes. Dolencia que, unida a las secuelas del ictus, le incapacitó hasta el punto de que tuvo que ceder el testigo a su primogénito.

Amor a una española de apellido ilustre

Quien desde pequeño fue educado como “hereu” con miras a ostentar no sólo los títulos, sino también el patrimonio familiar, por lo que, tras licenciarse en ingeniería de montes, se hizo cargo de la explotación de la finca La Toledana, ubicada en la localidad de Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real, donde precisamente falleció su padre. Centrado en el negocio de la caza, es director y administrador único de Agrocinegética Borbon SL, creada en 1996, y también de Perdicampo SL. Sin embargo, si bien Pedro fue obediente al dictado paterno en su trayectoria dinástica y laboral, no lo fue tanto a la hora de contraer matrimonio.

El Infante Don Carlos ambicionaba que se uniera a un miembro de la realeza, pero Pedro se enamoró de una española de apellido ilustre, pero sin gota de sangre real: Sofía Landaluce y Melgarejo, cinco años menor que él y bisnieta del duque de San Fernando de Quiroga. El golpe bajo fue cuando anunció a Don Carlos que iban a tener un hijo, Jaime, nacido en 1993, cuando sus padres contaban sólo con 19 y 24 años. La cerrazón inicial del Infante fue tal que, incluso, amenazó con despojar a su nieto de sus derechos, pero acabó dando su brazo a torcer, consintiendo en un matrimonio que se celebró en marzo del año 2001 en el club Puerta de Hierro de Madrid, al que asistieron el entonces Príncipe Felipe con la Infanta Elena y Jaime de Marichalar.

Siete hijos

Lejos de despojarle de nada, el Infante nombró a su nieto primogénito, Jaime, duque de Capua en mayo de 2013, lo que le acreditaba como futuro heredero del reino de las Dos Sicilias. Pedro de Borbón y Sofía Landaluce, que tienen un concepto muy tradicional de la familia, han tenido desde su boda seis hijos más, nacidos ya dentro del matrimonio: Juan, de 12 años, (diez menos que su hermano mayor Jaime), Pablo, de 11, Pedro de 8, Sofía de 7, Blanca, de 4, y María, nacida este 21 de abril pasado, a cuyo bautizo celebrado en septiembre acudió el Rey Felipe con sus hijas Leonor y Sofia. Y es que Don Felipe tiene enorme cariño a esta familia, hasta el punto de que, por expreso deseo suyo, Don Carlos ha sido enterrado en el panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial.

Recientemente, el flamante duque de Calabria, además de los beneficios que le rentan sus negocios de caza y la explotación de las tierras familiares, heredó también de una tía abuela una extensa finca de bosques en Austria. Lo que le ha permitido construirse en 2015 una preciosa casa palacio en Ciudad Real, donde reside con su familia, que consta de dos plantas y en cuya puerta de entrada, franqueado por dos columnas, se encuentra el escudo de Maestre de las Órdenes de Caballería del desaparecido Reino de las Dos Sicilias.

Y es que Pedro de Borbón también había sustituido a su padre en las ordenes nobiliarias que representaba, incluida la presidencia del consejo de órdenes militares que Don Juan Carlos le asignó. Tras su muerte, también se ha convertido en Soberano de la Orden Constantiniana de San Jorge, fundada en 1190 por el emperador de Constantinopla, de cuya rama hispano-napolitana el Infante Don Carlos era Gran Maestre reconocido por el Rey de España.

…..oOo…..

Ninguna respuesta to “El desaparecido Reino de las Dos Sicilias.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: