Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

Monjas coñazo


Columnistas

Coñazo de monjas

image_content_2615401_20150218093629Alfonso Ussía….. 25 Mayo 2015

El Vaticano ha advertido seriamente a las monjas y activistas independentistas catalanas sor Lucía Caram y sor Teresa Forcades que sus constantes manifestaciones políticas y presencia abrumadora en los medios de comunicación son incompatibles con los principios de la vida monástica y pueden ser exclaustradas próximamemnte. Esta pareja de monjas coñazo tamaño baño no debe permitir que el Vaticano pierda un solo minuto con ellas. Sucede que sin hábitos, sus majaderías perderían el exotismo y la extravagancia que se han unido a sus personas. Dejarían de ser las monjas coñazo para convertirse en dos tostones sin interés alguno.

image_content_3116155_20150524025744

Teresa Forcades y Lucía Caram. Efe

Sor Teresa Forcades es una de las dirigentes de «Procés Constituent» – mi traductor particular del catalán al español me asegura que se traduce por «Proceso Constituyente»–, y ha reconocido en diferentes actuaciones –son monjas que actúan–, que desearía una coalición con «Podemos» en las próximas elecciones catalanas. Ante la advertencia, sor Teresa ha solicitado una exclaustración voluntaria por dos años para dedicarse íntegramente a la política, decisión que cuenta con un abrumador apoyo de la sufrida ciudadanía. Esa exclaustración voluntaria equivale a una excedencia empresarial con una diferencia notable. Si al cabo de los dos años de permiso, la Santa Sede considera que la exclaustrada no reúne las condiciones para retomar el hábito, sor Teresa tendría que buscarse las lentejas en «Procés Constituent», lentejas que no le faltarían a Dios gracias.

image_content_3102376_20150521030702

Artur Mas recurre a Sor Lucía Caram para animar una campaña sosa donde el debate soberanista ha quedado en segundo plano

La otra monja coñazo o coñazo de monja, sor Lucía Caram, es argentina. Y nos preguntamos muchos porqué, siendo argentina, está en España y abrazada al separatismo catalán. Ha recibido el galardón de «Catalana del Año» gracias a la decisión de un jurado a cuyos miembros me gustaría conocer para invitarlos a un concurso de sardanas. Para sor Lucía, el culpable de su situación es el Gobierno de España, que ha presionado a la Santa Sede para conseguir su silencio. Será monja, pero no tiene ni idea de cómo funciona la Santa Sede. Sor Lucía, la catalana del año nacida y criada en la Córdoba argentina, ha sido llamada por el señor Obispo, posteriormente por el señor Nuncio de Su Santidad y al final se ha visto obligada a pisar el Vaticano para allí justificar sus numeritos, sus palabras, sus insultos, sus vejaciones, sus groserías y sus tejemanejes. Ella insiste en permanecer en su Orden religiosa, pero no cuenta con el apoyo de sus compañeras de vocación, que están de sor Lucía hasta las santas enaguas silvestres.

image_content_3097174_20150520011905

La religiosa Teresa Forcades y la candidata a la alcaldía de Barcelona, Ada Colau

Escudarse en el hábito religioso para sembrar el odio entre hermanos y obtener una estimable cosecha, es más que una impostura. Es un incalificable cinismo. Sor Lucía, la catalana del año, sigue empeñada en ser el centro del mundo y acusa al Gobierno de España de girar en torno a su persona. Se trata de una monja coperniquiana, la monja-sol que alumbra al universo y el universo se mueve en torno a sus llamaradas de fuego. Por desgracia para ella, no es más que una innecesaria religiosa que reza a un dios con minúscula, un dios que alimenta su animadversión hacia los que nada le han hecho excepto recibirla amablemente en una tierra que no es la suya. Una mala inquilina.

Les deseo suerte y buena vida con los hábitos colgados. No encajan en sus perfiles. Les quedan grandes y con excesivas holguras de complicada estimación. Sin los hábitos, no serán nada. Una yunta de pesadas, que en el fondo, no han tenido otro proyecto en la vida que acercarse al estallido místico de «Sor Citröen».

….oOo…..

GUANTANÁMO

Las dos monjas

2015_5_19_PHOTO-e77a28509a144ba38f7a47a5bc8f014c-1432014556-66

Lucía Caram y Teresa Forcades 

265   Salvador Sostres. “Escribir es meterse en problemas”. 24 MAY 2015 02:58 h

Las dos monjas de la política catalana encarnan, como no podía ser de otra manera, los dos grandes populismos. Una monja haciendo el indio siempre es populista. ¿Qué otra cosa podría ser? Esta chochez de mujeres que han descubierto algo tarde los fulgores de la vanidad, y han quedado descolocadas como vocalistas de una banda musical adolescente.

Lucía Caram dice que es independentista y que está enamorada del presidente Mas, como si la fe fuera por barrios. Teresa Forcades quiere derrocar al capitalismo. Los dos grandes populismos de Cataluña han abierto la carpa de su circo.

Estas dos monjas y su grotesca exhibición son el cañoneo que pone fin a una era. Dios, que todavía nos quiere, decide darnos otra oportunidad y en lugar de soltar a los jinetes definitivos del Apocalipsis, nos manda de visita a dos monjas horteras para que nos demos cuenta de nuestro demencial espectáculo. No sin piedad, no sin compasión, no sin vergüenza tendríamos que acusar recibo del mensaje y asumir que no lo hemos hecho bien.

Que Dios nos haya ofrecido en sacrificio a dos de sus hijas para salvarnos tendría que hacernos reflexionar sobre la gravedad de nuestro desorden. Es cierto que a ellas no las ha crucificado, pero el ridículo nacional que estas dos mujeres están haciendo nos recuerda que hay cosas peores que estar muerto.

También la Iglesia supura, como cualquier órgano vivo, y así caerán en al olvido este par de juguetes rotos, rotos por el exceso de uno mismo. Nunca podré dejar de sentir por ellas una cierta ternura. Más censurable me parece la actitud de un partido católico como Convergència, o de sensibilidad católica, por decirlo de un modo menos inexacto, en su intento de exprimir electoralmente a una pobre mujer superada por sus limitaciones y que ya se ve que no está en sus cabales.

Que Mas exponga a sor Lucía de este modo es intolerable, y está a todas luces fuera de lugar que acepte que le diga que “está enamorada de él”, y él le responda “que con las cosas que me dices y yo te digo, igual mi esposa se pone celosa”. ¡Que es una moja, por el amor de Dios!

Mas se está quedando sin recursos, sin ideas, sin margen de maniobra. Verle recurrir a una monja peronista es la viva imagen de la degradación. Tal como Neruda se abandonó a la poesía social cuando se le acabó el talento, el presidente de la Generalitat se está dando cuenta de que su estrategia era la equivocada, y trata a la desesperada de salvar los muebles, que ya han empezado a arder.

….oOo….

OPINIÓN

Monjas juramentadas

  • Caram y Forcades son socias de un club, la Iglesia católica, cuya junta directiva considera a las monjas espíritus puros subalternos y no digiere su protagonismo.
  • ¿Tiene una mujer en la Iglesia la libertad de elegir ser sacerdote o aspirar a obispo?
Francesc Valls….  23 MAY 2015 – 00:13 CEST

Dos monjas han revolucionado la cristiandad y las costuras conventuales. Se trata de las mediáticas y políticas Lucía Caram y Teresa Forcades. Ambas pertenecen a órdenes monásticas y su actividad ha trascendido extramuros eclesiales. Las dos encarnan una virtud innegable: son pioneras. Nunca antes una mujer de vida consagrada se había atrevido a dar tal paso. Caram —que aparece en las más diversas tertulias de cadenas privadas españolas— se ha involucrado en la campaña electoral. Ha descalificado a Ada Colau y ha patrocinado a Xavier Trias como alcalde de Barcelona, confesándose enamorada de Artur Mas. Forcades, por su parte, es cómplice política y compañera de mitin de Ada Colau. Ahora se plantea la exclaustración si cuaja la candidatura de la izquierda alternativa a la presidencia de la Generalitat, que ella se apresta a encabezar.

En el aire – Sor Lucía Caram: “Si me llaman ‘monja cojonera’ será porque los toco”

Tanta monja movilizada ha sacudido los cimientos de su organización: la Iglesia católica. Pero no solo. Acostumbrados a ver obispos católicos (solo hay hombres) promoviendo al lado del PP manifestaciones contra el matrimonio homosexual, resulta demoledor para espíritus sensibles que dos monjas de clausura enarbolen justamente otras banderas, divergentes, con el objetivo común del soberanismo y la crítica al Gobierno de Mariano Rajoy. El Vaticano ha recibido quejas por la ubicuidad de que hacen gala las citadas religiosas: una de la orden de Santo Domingo, otra de la de San Benito. La Embajada de la Santa Sede en Madrid ha recibido protestas de sectores conservadores opuestos y los ha trasladado a la Roma. Como en tiempos de la Sapinière de Pío X, ahora siguen llegando a las nunciaturas denuncias contra quienes tienen veleidades modernistas.

¿Tiene una mujer en la Iglesia la libertad de elegir ser sacerdote o aspirar a obispo?

La mujer en la Iglesia católica es un personaje de segunda. Se podrá argüir que las dos religiosas son de clausura. Pero parece que en Roma preocupan más las acusaciones recibidas por sus opiniones políticas —el Vaticano es un Estado con relaciones diplomáticas— que su vida conventual. En cualquier caso, ¿tiene una mujer en la Iglesia la libertad de elegir ser sacerdote o aspirar a obispo? ¿Cómo tolerar el protagonismo de dos monjas?

Teresa Forcades – Nuevo orden

Caram y Forcades son socias de un club cuya junta directiva las considera espíritus puros subalternos. En Cataluña y en la España reciente hemos vivido con normal excepcionalidad la existencia de jesuitas con el carnet del Partido Comunista como José María de Llanos, que había sido director de ejercicios espirituales de Franco hasta que encontró a Dios entre los pobres del barrio madrileño del Pozo del Tío Raimundo; sacerdotes del PSUC, como Lluís Hernández —que fue párroco y alcalde de Santa Coloma de Gramenet—; curas obreros, militantes comunistas y miembros de la Compañía de Jesús, como Juan N. García Nieto. Incluso un obispo de Unió Democràtica, como Joan Carrera, antifranquista, fundador de Convergència, que hacía los discursos al entonces líder de UDC Anton Cañellas. Carrera dejó la militancia y el carnet de Unió por estética, mientras encargaba la mitra de obispo. Pero ahora se trata de dos monjas y eso es harina de otro costal. Son mujeres, como esas religiosas de clausura que el pasado mes de marzo cercaron al Papa en el presbiterio de la catedral de Nápoles para saludarlo y entregarle dulces. Sobre ellas ironizó la presentadora televisiva de la RAI Luciana Littizzetto: “No se entiende si las monjas de clausura estaban en torno al Papa porque no habían visto nunca a un pontífice o porque no habían visto nunca un hombre”. También el cardenal napolitano Crescenzio Sepe las riñó durante el acto al ironizar dirigiéndose al público por la megafonía catedralicia: “Menos mal que estas son de clausura. Imagínense las demás”. Las religiosas respondieron en su cuenta de oficial de Facebook: “Lamentamos que la señora Littizzetto haya pensado que las reprimidas monjas de clausura estaban esperando al Papa para abrazar a un hombre. Probablemente para hacer esto hubiéramos elegido otro lugar u otro hombre, si hubiéramos querido”. Y es que si en la historia de la Iglesia siempre hubo refractarios y juramentados —como en la Revolución francesa— ahora les llega el turno a ellas, que en pleno siglo XXI también quieren poder ser o refractarias o juramentadas.

…..oOo…..

Ninguna respuesta to “Monjas coñazo”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: