Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

Un año en la ISS


ESPACIO.- La nave ‘Soyuz’ despega rumbo a la ISS

Comienza la misión para vivir un año en el espacio

  • Scott Kelly y Mikhail Kornienko parten hacia la Estación Espacial para llevar a cabo un estudio de larga duración sobre los efectos en la salud de la microgravedad y la radiación
  • El gemelo de Scott, también astronauta, se hará pruebas médicas en la Tierra para compararlas con las de su hermano.

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La tripulación, en la estrecha cápsula ‘Soyuz’, segundos antes del despegue. ROSCOSMOS

TERESA GUERRERO….  Madrid Actualizado: 27/03/2015 20:52 horas

Las misiones en la Estación Espacial Internacional (ISS) suelen durar entre cuatro y seis meses. Sin embargo, el estadounidense Scott Kelly, de 51 años, y el ruso Mikhail Kornienko, de 54, van a permanecer en la plataforma orbital durante un año para avanzar en el estudio de los daños que el entorno espacial provoca en la salud y preparar misiones de larga duración.

Su aventura ha comenzado este viernes. Como estaba previsto, la nave rusa Soyuz que ha despegado desde la base de Baikonur (Kazajistán) a las 20.42, hora peninsular española llegó con éxito la la Estación Espacial Internacional . A bordo iba también el cosmonauta ruso Gennady Padalka, de 56 años, que regresará a la Tierra antes, en septiembre. Esta nueva estancia de seis meses se sumará a los 710 días que Padalka ya ha acumulado en anteriores misiones, por lo que se convertirá en el hombre que más tiempo ha vivido en el espacio.

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Mikhail Kornienko (i), Gennady Padalka (c) y Kelly Scott (d), junto a la nave ‘Soyuz’ en la que viajan. AFP

En la Estación Espacial Internacional, a unos 400 kilómetros de altitud, han sido recibidos por la actual tripulación, formada por Terry Virts (de la NASA), Samantha Cristoferetti (de la ESA) y Anton Shkaplerov (de Roscosmos, la agencia rusa). Además de estudiar los efectos de la exposición a la radiación y la ausencia de gravedad en los cuerpos de Scott Kelly y el ruso Mikhail Kornienko, los resultados se compararán con los del gemelo de Scott, el también astronauta de la NASA Mark Kelly. Jubilado en 2011, participará en esta misión sometiéndose en la Tierra a pruebas médicas para ayudar a establecer qué cambios en el organismo son debidos al entorno espacial.

El objetivo último de esta misión es ayudar a precisar a qué riesgos se enfrentarán los astronautas que en el futuro vayan a Marte durante el año y medio, que como mínimo, duraría ese viaje, para poder protegerlos. Aunque no hay una fecha establecida, el presidente de EEUU, Barack Obama, se marcó como objetivo emprender una misión tripulada al Planeta Rojo hacia el año 2030.

Además de estudiar el impacto físico y mental, como suelen hacer con otros astronautas, los investigadores aprovecharán que los gemelos son genéticamente idénticos para utilizar las modernas técnicas de genómica y averiguar las alteraciones que se producen en los genes cuando una persona vive durante un periodo prolongado fuera de la Tierra. Será la primera vez que se haga un estudio genético que compare la salud de dos gemelos viviendo en esos dos entornos.

Secuenciación del genoma

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Scott Kelly (i) y Mikhail Kornienko (d). NASA

No obstante, según señala la revista Nature, este tipo de estudios genéticos plantean cuestiones importantes sobre la privacidad. Aunque el genoma de los hermanos Kelly está siendo secuenciado en su totalidad para llevar a cabo este estudio, si éste revelara información sensible que los astronautas no quisieran que se hiciera pública, como podría ser la probabilidad de sufrir ciertas enfermedades, los resultados no serían publicados.

Los hermanos Kelly son muy conocidos en EEUU, y no sólo por ser astronautas y por tanto, héroes nacionales. Mark, el gemelo que queda en tierra, dejó la NASA en 2011, meses después de que su esposa, la ex congresista demócrata Gabriellle Giffords, estuviera a punto de morir durante un tiroteo en Tucson que conmocionó al país y en el que seis personas fueron asesinadas. Desde entonces, el astronauta está volcado en diversas iniciativas para intentar limitar el uso de armas en EEUU.

La misión de un año de un duración, un programa conjunto de la NASA y Roscosmos, vuelve a poner de manifiesto la colaboración que existe entre EEUU y Rusia en el sector espacial. Finalmente, esta misión no se ha visto afectada por la crisis diplomática que hace un año enfrentó a ambos países debido a la crisis de Crimea.

EXPLORACIÓN ESPACIAL.- Esta noche comienza la misión de la NASA y Roscosmos

Tú a la Tierra y yo al espacio

  • Los gemelos Mark y Scott Kelly, astronautas de la NASA, protagonizan un experimento para estudiar las alteraciones que sufre el cuerpo en el espacio
  • Scott vivirá un año en la Estación Espacial Internacional (ISS)
  • Mark será sometido a las mismas pruebas en EEUU para comparar los cambios que se producen en sus organismos, genéticamente idénticos.

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Los astronautas gemelos Mark (i) y Scott Kelly (d). Vídeo: NACHO ARBALEJO / Foto: NASA

TERESA GUERRERO………. Actualizado: 27/03/2015 21:10 horas

No es frecuente tener un hijo astronauta, pero los agentes de policía Richard y Patricia Kelly tuvieron dos. La infancia de los gemelos Mark y Scott Kelly (Orange, Nueva Jersey, 1964) transcurrió en West Orange, una localidad estadounidense cercana a la ciudad de Nueva York, y coincidió con la etapa más emocionante de la carrera espacial. Crecieron viendo como EEUU competía ferozmente con la URSS y admirando a compatriotas que se convirtieron en auténticos héroes (tenían cinco años cuando Neil Armstrong pisó la Luna).

Ambos se decantaron por estudiar ingeniería y también decidieron unirse al Ejército de EEUU. Los dos quisieron ser astronautas y lo lograron. Para fortuna de la NASA que, gracias a esta feliz coincidencia, va a poder llevar a cabo el primer estudio que evaluará cómo el entorno espacial afecta al cuerpo comparando sus efectos en la salud de dos personas genéticamente idénticas.

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Los gemelos, en 1967, cuando tenían tres años. NASA

Así, mientras Scott permanecerá un año viviendo en la Estación Espacial Internacional (ISS), la plataforma orbital situada a unos 400 kilómetros de la Tierra, Mark, su hermano mayor por seis minutos de diferencia, se quedará en la Tierra sometiéndose a pruebas médicas antes, durante y después de la misión de su gemelo para determinar qué cambios en el organismo son causados por el entorno espacial.

Scott Kelly, de 51 años, despegará esta noche desde la base de Baikonur (Kazajistán) rumbo a la ISS a bordo de una nave rusa Soyuz. Le acompañará en su aventura de vivir un año en el espacio el ruso Mikhail Kornienko (Syzran, Rusia, 1960), cuyo protagonismo en esta misión de larga duración ha quedado bastante eclipsado por los Kelly, los únicos hermanos astronautas que han volado al espacio.

«Podemos estudiar a dos individuos con los mismos genes, pero que van a estar en diferentes entornos durante un año. Es una oportunidad única», ha declarado Craig Kundrot, uno de los responsables científicos del Programa de Investigación Humana de la NASA.

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Scott (i) y Mark Kelly (d)

Considerado un héroe en Rusia, Mikhail Kornienko ha permanecido ya 176 días en el espacio. Scott Kelly ha acumulado 180 días en órbita mientras que su hermano Mark, que se jubiló de la NASA en 2011, ha vivido 54 días en el espacio. Tomó la decisión de dejar la agencia meses después de que su esposa, la ex congresista demócrata Gabrielle Giffords, estuviera a punto de morir tras ser tiroteada en Tucson (Arizona). Seis personas fueron asesinadas en aquella matanza que conmocionó al país.

Una vez que su esposa se recuperó, Mark emprendió su última misión espacial (la última también del transbordador Endeavour). Desde entonces, ha emprendido diversas iniciativas legislativas para controlar el uso de armas en EEUU y ha escrito un libro junto a su mujer sobre tan traumática experiencia. También se ha convertido en un escritor infantil de éxito. El protagonista de sus libros es un ratón astronauta (mousetronaut) que en su última aventura viaja a Marte. Y ese es, según la NASA, el objetivo final de misiones como ésta: allanar el camino para una futura misión tripulada al Planeta Rojo. «La Humanidad no se va a conformar con quedarse orbitando la Tierra. Queremos explorar otros planetas de nuestro sistema solar. Es inevitable. Y esta misión de un año es un primer paso en esa dirección», asegura Mikhail Kornienko.

Preparar una misión a Marte

«Vivir seis meses en el espacio es ya un gran reto. Si vamos a ir a Marte necesitamos comprender cómo el cuerpo humano reacciona en el espacio durante periodos más largos», señala Scott Kelly, que entre 2010 y 2011 pasó más de cinco meses viviendo en la ISS. Por ello, según explicó durante una rueda de prensa celebrada hace unos días, tuvo dudas a la hora de aceptar esta nueva misión: «No acepté de inmediato. En la NASA había varias personas cualificadas para hacerlo y, para ser sincero, al principio no estaba especialmente interesado. Tenía fresco todavía el recuerdo de las dificultades de vivir y trabajar en el espacio durante un largo periodo. Pero quería volver a viajar al espacio. Así que, después de pensarlo un poco y hablar con mi familia, con mis amigos y mi novia, me pareció que el reto de permanecer durante un año entero era atractivo, pese al sacrificio».

En la ISS, Scott Kelly y Mikhail Kornienko se unirán este fin de semana a Terry Virts (de la NASA), Samantha Cristoferetti (de la ESA) y a Anton Shkaplerov (de Roscosmos, la agencia rusa). Como es habitual, también están siendo sometidos a pruebas para evaluar el impacto en la salud de la ausencia de gravedad, la exposición a la radiación y el aislamiento.

Los científicos ya saben que el espacio altera los organismos gracias a los numerosos estudios realizados con astronautas e incluso con animales como el gusano Caenorhabditas elegans, un clásico en la literatura espacial debido a que un 70% de sus genes están presentes también en nuestro ADN.

El problema más frecuente detectado en astronautas es la pérdida de masa ósea y la atrofia muscular. El deporte es una buena forma de paliar esa pérdida, por lo que practican entre una y dos horas diarias de ejercicio en los aparatos en la ISS. Si no lo hicieran, podrían perder entre el 20 y el 40% de su masa muscular en una misión larga.

Otros estudios detectaron un aumento de la presión intracraneal o alteraciones en el sistema cardiovascular, como arritmias o bajadas en la presión arterial.

También son frecuentes los trastornos del sueño causados por la alteración del ciclo circadiano. Debido a que se trata de un trabajo que requiere una gran capacidad de atención y estar preparado para hacer frente a cualquier situación de emergencia, es habitual que tomen pastillas para dormir. Por otro lado, un reciente estudio de NASA sostenía que el entorno espacial afecta de forma distinta a hombres y mujeres y que, según su sexo, los astronautas son más proclives a sufrir ciertos trastornos.

Se cree que la radiación a la que están expuestos aumenta la probabilidad de que sufran cáncer, daños en el sistema nervioso central o enfermedades degenerativas. Pero para profundizar en ese tema, hacen falta misiones más largas.

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Scott Kelly durante el entrenamiento para la misión. NASA

El estudio de los gemelos consta de una decena de investigaciones centradas en cuatro áreas: fisiología humana (para estudiar los cambios en la musculatura y en órganos como el cerebro o el corazón); comportamiento (para determinar cómo influye en la percepción sensorial, el razonamiento, la toma de decisiones y la capacidad de alerta); microbiología (se comparará su dieta) y genómica (si el entorno espacial produce cambios en los genes y de qué forma altera las células). Para evaluarlo tomarán muestras de sangre, saliva, orina y heces.

«Durante la misión de los gemelos vamos a estudiar la actividad de los telómeros de los astronautas. Son los extremos de los cromosomas y se trata de biomarcadores que ofrecen mucha información sobre el proceso de envejecimiento, con qué velocidad se produce, y sobre algunas enfermedades, como las cardiovasculares, pues telómeros cortos han sido asociados a un riesgo mayor de sufrir ciertas patologías. Se acortan a medida que envejecemos», explica Susan Bailey, profesora de la Universidad del Estado de Colorado y una de las científicas de esta misión.

Factores como el estrés o la nutrición pueden influir en los telómeros. Y la vida espacial plantea situaciones de mucho estrés, añade la investigadora. Además de comparar los resultados entre los dos hermanos, se cotejarán con los de otros astronautas. Bailey subraya que estas investigaciones son útiles también para los ciudadanos de la Tierra: «El envejecimiento es un asunto que nos interesa a todos. Queremos saber qué podemos hacer para ralentizar este proceso».

Aunque un año es mucho tiempo y Kelly será el primer miembro de la NASA en batir ese récord, en la década de los 90 varios cosmonautas rusos completaron misiones más largas. Ahora, sin embargo, se podrán utilizar las nuevas técnicas en genómica.

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De izquierda a derecha: Scott Kelly, Gennady Padalka y Mikhail Kornienko, los tres tripulantes que partirán el viernes a la ISS en la nave ‘Soyuz’ ROSCOSMOS/NASA

El récord de permanencia en una única misión lo tiene Valeri Polyakov, que en los 90 pasó 438 días en la estación rusa Mir (ya desmantelada). Le siguen Sergei Avdeyev (380 días), Vladimir Titov y Musa Manarov (ambos 365 días). Además, lo hicieron en una época en la que el confort de las instalaciones y la calidad de la comida era peor que la actual.

Las misiones de larga duración también tienen un impacto mental. Este tema se investigó en profundidad durante la misión de 438 días de Valeri Polyakov, que dio lugar a un estudio publicado en Ergonomics y que concluyó que las tres primeras semanas de una larga misión y las dos primeras semanas desde que se vuelve a la Tierra son las fases más críticas. Es durante esos períodos cuando se manifiestan los efectos más adversos en la capacidad de atención del sujeto debido a los ajustes que tiene que hacer para adaptarse. Sin embargo, el estudio concluía que se puede mantener el mismo equilibrio emocional que en la Tierra y un humor estable incluso en misiones extraordinariamente largas.

Los efectos del aislamiento

La convivencia en un lugar de pequeñas dimensiones como lo será una nave durante un futuro viaje a Marte (que duraría un mínimo de dos años) es otro asunto que preocupa a las agencias, que realizan estudios de comportamiento en lugares aislados de la Tierra. La Agencia Espacial Europea desarrolla programas como Mars 500, en el que cinco voluntarios convivieron aislados durante 500 días en un recinto que simulaba ser una nave que viajaba a Marte. Y es que, aunque se logren superar los grandes obstáculos económicos y tecnológicos para construir un vehículo capaz de transportar de forma segura a un equipo de astronautas a Marte, la misión podría irse al traste si no se controlan los conflictos de convivencia que pueden surgir en una situación tan extrema.

Gennady Padalka es uno de las personas más valiosas para estudiar los efectos del aislamiento. Este veterano cosmonauta ruso es el tercer tripulante que esta noche se subirá a la cápsula Soyuz junto a Kelly y Kornienko para viajar a la ISS. Aunque sólo va a quedarse seis meses, en sus anteriores misiones ha acumulado ya 710 días en el espacio, de modo que cuando regrese, se habrá convertido en el hombre que más tiempo ha vivido fuera de la Tierra.

Twitter: @teresaguerrerof

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