Albherto's Blog
Argonauta, en busca del Vellocino de Oro. Una navegación diaria por la blogosfera… ¡ y hasta aquí puedo escribir !

Las amantes de Picasso


Protagonistas

El hombre que no sabía vivir sin las mujeres

  • Pablo Picasso necesitaba a las mujeres en su vida y en su obra, pero las adoraba al mismo nivel que las despreciaba.
  • Hizo desgraciadas a todas sus amantes
  • Ocho mujeres (dos esposas y seis amantes), tuvieron una importancia fundamental en la vida y en la obra de Picasso. Sus rostros, sus almas estan en muchos de los mejores cuadros del artista. De ellas tuvo cuatro hijos..

 

Pablo Picasso junto a Jacqueline, su segunda esposa

Redacción Estrella Digital, Madrid. 07/03/2012 |

Es la parte desconocida de Picasso. Parece que todos los genios tienen una vida sentimental entre sórdida y diferente. Pablo Picasso tuvo decenas de amantes. Cada vez que se sentía atraído por una mujer él lo representaba con una estatuilla de oro de un hombre pequeño con un gran falo. Una peculiar medida que enfurecía a Jacqueline, su segunda esposa.

Dora, una de las amantes del pintor una vez dijo de él: “Cómo un artista puede ser tan extraordinario y moralmente no valer nada”.

Ahora, una exposición en el Tate británico muestra cómo influenciaron sus ocho grandes amantes en la obra del artista y el precio que pagaron por ser su musa. Dos de ellas acabron con crisis mentales y otras dos se suicidaron.

“Cómo un artista puede ser tan extraordinario y moralmente no valer nada”

Picasso era un hombre con muchas caras; amable y sensible, pero también egoísta, tirano y dominante. Tenía una actitud casi esquizofrénica con las mujeres. Según el biógrafo Patrick O’Brian el sentimiento del artista por las mujeres oscilaba entre la ternura extrema y el desprecio. Y sin embargo no soportaba la idea de estar sin compañera. Algunas de sus exigencias con las mujeres era que fueran sumisas y más bajitas que él.

También las separaba en dos tipos: Diosas y felpudos. Con “felpudos” se refería a las que eran muy dependientes de los hombres.

Tenía dos caras. Como el Dr. Jekyll y Mister Hide. Por un lado le fascinaban las mujeres. Las necesitaba en su trabajo y en su vida, a pesar de que estuviera casado. Necesitaba esa adrenalina que sólo da el romanticismo. Por otro las despreciaba, y muestra de ello es su famosa obra ‘Les Demoiselles d’Avignon’, en la que aparecen cinco prostitutas desnudas en cuclillas.

Una de las teorías de esta afición por las mujeres pudo ser la adoración que tenía a su madre. De hecho acogió su apellido, Picasso, y no Ruiz que era el de su padre.

Las Señoritas de Avignon, Pablo Picasso (1907).

Eva, Picasso, Barcelona

En la década de 1890 Picasso estuvo viviendo entre París, Barcelona y Madrid. Fue entonces cuando se obsesionó con los bares de strip-tease. No fue hasta 14 años después cuando conoció a Fernande Olivier, musa de artistas, era pelirroja, voluptuosa y de ojos almendrados. Ella se mudó al estudio del pintor, era extremadamente vaga y era él quien, a diferencia de sus posteriores relaciones, limpiaba la casa. Años más tarde Picasso dijo: “Ese es el único lugar donde alguna vez fui feliz”.

Y entonces llegó Eva

Y entonces llegó Eva. Realmente se llamaba Marcelle Humbert pero Picasso la llamó así. Era una mujer frágil, joven y delgada. Tuvieron una intensa historia de amor, hasta que ella contrajo tuberculosis en 1915. Estuvo a su lado durante la enfermedad, hasta que murió en 1916. Entonces trató de consolarse con una serie de amantes, pero su tristeza le hizo imposible vivir.

Pablo Picasso y Jacqueline Roque con el actor Gary Cooper y su hija María. Cannes, 1956. Foto de David Douglas Duncan.

Amantes muy jóvenes y una esposa suicida

La vida sigue y se enamoró de una bailarina, una chica rusa llamada Olga Koklova, que en 1918 se convirtió en su esposa. El romance pasó fugaz. El artista empezaba a ser conocido y se metió en su obra.

Empezó a tener amantes jóvenes. En 1943, en París vio a dos niñas en un café y las invitó a su estudio. Una de los dos, de 21 años de edad, Françoise Gilot, fue una estudiante de derecho y aspirante a pintora. Él la cortejó durante meses hasta que finalmente le entregó su virginidad.

Jacqueline Roque fue la segunda esposa de Picasso. Se casó con ella en 1954 cuando la joven tenía 27 años. Estuvieron juntos 20 años.

Ella lo llamaba su “dios”, le besaba las manos y le adoraba. Jacqueline acabó suicidándose cuatro años después de la muerte del artista.

….oOo….

Una respuesta to “Las amantes de Picasso”

  1. Pues que es verdad lo que me contó un señor ya entrado en años, hace mucho tiempo, cuando yo era mocito, que la mayoria de las mujeres son “como todas las cosas” o sea si se les da de todo un poco algo de cariño pero algo de rudeza, y algo de desprecio, mejor para la casi todas ellas, y algo mas impactante segun este amigo y que yo he verificado en persona: que la mayoria de las mujeres adoran a los malos sujetos, y pensar que aún en estos tiempo de desparpajo y sinverguenceria hay todavia algunos ilusos que creen en el matrimonio “para toda a vida”, es que la cosecha de estúpidos nunca se acaba, ja, ja, ja, jah


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